por Valentina
Gobernar un
país, una provincia, un municipio es esencialmente administrar recursos que
siempre son escasos. Esos recursos son mayormente materiales y también
mayormente simbólicos, porque se gobierna con un fin o con otro. Desde que el
mundo es tal y el hombre lo domina la lucha es por la apropiación y
distribución de los recursos existentes.
La política
entonces es la arena donde se dirimen las relaciones de fuerza y se van
resolviendo dinámicamente las ecuaciones de las que resultan quienes serán
gobernados y quienes gobernantes.
El sistema
democrático es ese que se sostiene en la
ficción de que son las mayorías las que gobiernan en cada período, esta ficción empieza a dejar de ser tal cuando las mayorías populares verdaderamente
se empoderan, toman conciencia de sí
mismas y comienzan a regir de verdad sus
destinos de acuerdo con sus reales intereses.
Este proceso de
toma de conciencia es arduo, complejo y contradictorio; la historia reciente de
nuestro país y de nuestra región latinoamericana son prueba de esto, donde
procesos nacionales que tienen objetivamente como destinatarios de sus
políticas a una porción mayoritaria del pueblo
conviven con subsistemas internos resistentes al cambio pero sostenidos
también por el voto mayoritario.
Esta
contradicción se evidencia muy fuertemente en los últimos días en los dos
distritos mas poderosos de nuestro país. Gobiernos locales que, de forma
explícita en el caso de Macri en la CABA y de manera subrepticia, podríamos
decir, en la provincia de Buenos aires, son tributarios de un modelo de
gobierno cuyo objetivo es mantener el statu quo conservador, en buen romance
sostener los privilegios de las minorías que ostentan el poder real, comienzan
a desnudar su verdadera esencia y esto se manifiesta en dificultades concretas
derivadas de la gestión de los recursos.
En definitiva se
trata de darle una mirada rapidita a los presupuestos y ver a donde se destinan
mayoritariamente los recursos, a quienes
se les saca y a quienes se beneficia, cómo dijo la Presidenta.
Abultadísimos
presupuestos en publicidad y propaganda oficial, escasa carga impositiva y
beneficios para los sectores mas concentrados de la economía, sistemáticos
traslados de recursos del sector público hacia el sector privado en educación ,
salud, cultura, en distritos que han sido ampliamente beneficiados por el
crecimiento sostenido que produjo un modelo de gobierno nacional que está en
sus antípodas.
Ahora bien, esta
contradicción comienza a encontrar su límite cuando no se pueden pagar los
sueldos, los subtes se caen a pedazos y las ciudades se llenan de basura y por
mas que los medios de comunicación dominantes nieguen, disfracen o pretendan
reducir todo a “operaciones políticas” producto de la perfidia y el ansia desmedida
de poder del gobierno nacional, las condiciones materiales se imponen y
desnudan las consecuencias de una y otra forma de administrar los recursos
escasos.
Es aventurado
intentar pronosticar de qué manera se resolverán estas contradicciones en el
futuro inmediato, hoy como nunca las cartas están echadas y el juego es
público, nuestro sistema democrático, consolidado ya, nos permite cada dos años
manifestar nuestra voluntad y elegir cómo queremos que nos gobiernen, en los
últimos años, además se han descorrido velos que ocultaban los verdaderos
debates y somos un poco mas libres en el momento de esa elección.
En
fin, el 2013 va a ser un año interesante.
1 comentario:
Como dijo un amigo; no podes acostarte con mi mujer y pretender que yo te pague el hotel...
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