
Por Ricardo
Esta semana, por primera vez en toda Latinoamérica, un juzgado de primera instancia de la CABA declaró inconstitucional dos artículos del código civil que excluían la posibilidad de que dos personas del mismo sexo contrajeran matrimonio. El juzgado N°15 en lo contencioso administrativo falló respecto del amparo presentado por Alex Freyre y José María Di Bello a quienes en abril de este año se les había negado el turno para poder casarse. A menos que se realice una nueva apelación, Alex y José podrán pasar por el registro civil y casarse.
El fallo de la jueza Seijas posee una pormenorizada fundamentación. Dice cosas como la siguiente: “El sentido de la igualdad democrática y liberal es el "derecho a ser diferente", que no puede confundirse nunca con la "igualación", que es un ideal totalitario y por ello es, precisamente, la negación más completa del anterior, pues carece de todo sentido hablar del derecho a un trato igualitario si previamente se nos forzó a todos a ser iguales. El artículo 19 de la Constitución Nacional, en combinación con el resto de las garantías y los derechos reconocidos, no permite dudar del cuidado que los constituyentes pusieron en no obligar a los ciudadanos a una uniformidad que no condice con la filosofía política liberal que orienta a nuestra Norma Fundamental”. La fundamentación no se priva tampoco de citar el fallo que en 1929 permitió votar a la aguerrida Julieta Lanteri, o a Gilles Deleuze, o a Hannah Arendt, o a Zaffaroni entre otros.
Tan sólo unos días atrás, la firma del dictamen para que el proyecto de modificación del código civil no pudo realizarse porque legisladores del FpV y de la UCR (que no honra su tradición laica) no dieron quórum, a pesar de la creciente presión social sobre este tema. La semana que viene habrá un último intento para tener un dictamen este año. Marcela Rodríguez de la CC-ARI, presente en aquella reunión, insistió en que diputados y diputadas tenían que legislar al respecto y no dejar que una vez más la justicia resolviera cuestiones políticas de primer orden político. Aparente, y tristemente, el modelo argentino de modificación de la norma sigue el modelo canadiense, en donde diversos juzgados comenzaron a fallar a favor hasta que la corte suprema abrió la puerta en todo el país. En la corte suprema también descansa en espera de resolución el amparo que presentaron María Rachid, presidente de la FALGTB y Claudia Castro, de la agrupación La Fulana. La expectativa por un fallo de la corte suprema de iguales características que el de la jueza Seijas, crece día a día.
En España, el primer ministro apoyó públicamente la medida. Uruguay avanza de manera progresiva hacia una ley de matrimonio. Si Mujica gana, es seguro que el congreso la apruebe. En ambos países la izquierda parlamentaria asumió la agenda como un tema de derechos humanos, parte ineludible de una agenda progresista. En nuestro país esas fuerzas están disgregadas, aún así, Vilma Ibarra y Silvia Augsburguer encabezan el grupo de legisladores de varias fuerzas que apoyan esta medida.
Macri acaba de anunciar que no va a apelar. Esto pone a sectores del gobierno en una posición muy incómoda, y permite capitalizar a la derecha una medida que nunca alentó y que siempre miró con preocupación. Pero ante la evidente próxima conquista del derecho, el jefe de gobierno adoptó una posición astuta frente a algo que no podrá detener y que él mismo reconoció que es “inevitable”. Mientras la UCR y el FpV digan que no, Macri va poder decir que sí sin que la ley se ponga en tratamiento y así no pelearse realmente con nadie.
El congreso de la nación, está, una vez más, corriendo detrás de la justicia; en este caso rehén de la corporación religiosa que presiona a los legisladores por fuera de la visibilidad pública subordinando así a las instituciones civiles a los intereses y dogmas de una minoría fundamentalista.
Pero no bajamos los brazos; queremos que el órgano máximo de nuestra representación como ciudadanos se expida, queremos instituciones para todos y todas, instituciones que no sean obsoletas para grandes franjas de población. La sentencia de una jueza es sin duda algo muy importante, sobre todo cuando reconoce que el derecho al casamiento es para todos y todas sin distinción de sexo u orientación sexual. ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar a que el congreso y la política se hagan cargo? Pero las causas de la diversidad son una cuestión política de primer que no debieran estar libradas a la administración. Al declarar la inconstitucionalidad de dichos artículos, Seijas le da status jurídico a lo que ya sabíamos con tristeza: que muchos legisladores no están a la altura de nuestra constitución, que el poder judicial está a la izquierda del congreso.
El fallo de la jueza Seijas posee una pormenorizada fundamentación. Dice cosas como la siguiente: “El sentido de la igualdad democrática y liberal es el "derecho a ser diferente", que no puede confundirse nunca con la "igualación", que es un ideal totalitario y por ello es, precisamente, la negación más completa del anterior, pues carece de todo sentido hablar del derecho a un trato igualitario si previamente se nos forzó a todos a ser iguales. El artículo 19 de la Constitución Nacional, en combinación con el resto de las garantías y los derechos reconocidos, no permite dudar del cuidado que los constituyentes pusieron en no obligar a los ciudadanos a una uniformidad que no condice con la filosofía política liberal que orienta a nuestra Norma Fundamental”. La fundamentación no se priva tampoco de citar el fallo que en 1929 permitió votar a la aguerrida Julieta Lanteri, o a Gilles Deleuze, o a Hannah Arendt, o a Zaffaroni entre otros.
Tan sólo unos días atrás, la firma del dictamen para que el proyecto de modificación del código civil no pudo realizarse porque legisladores del FpV y de la UCR (que no honra su tradición laica) no dieron quórum, a pesar de la creciente presión social sobre este tema. La semana que viene habrá un último intento para tener un dictamen este año. Marcela Rodríguez de la CC-ARI, presente en aquella reunión, insistió en que diputados y diputadas tenían que legislar al respecto y no dejar que una vez más la justicia resolviera cuestiones políticas de primer orden político. Aparente, y tristemente, el modelo argentino de modificación de la norma sigue el modelo canadiense, en donde diversos juzgados comenzaron a fallar a favor hasta que la corte suprema abrió la puerta en todo el país. En la corte suprema también descansa en espera de resolución el amparo que presentaron María Rachid, presidente de la FALGTB y Claudia Castro, de la agrupación La Fulana. La expectativa por un fallo de la corte suprema de iguales características que el de la jueza Seijas, crece día a día.
En España, el primer ministro apoyó públicamente la medida. Uruguay avanza de manera progresiva hacia una ley de matrimonio. Si Mujica gana, es seguro que el congreso la apruebe. En ambos países la izquierda parlamentaria asumió la agenda como un tema de derechos humanos, parte ineludible de una agenda progresista. En nuestro país esas fuerzas están disgregadas, aún así, Vilma Ibarra y Silvia Augsburguer encabezan el grupo de legisladores de varias fuerzas que apoyan esta medida.
Macri acaba de anunciar que no va a apelar. Esto pone a sectores del gobierno en una posición muy incómoda, y permite capitalizar a la derecha una medida que nunca alentó y que siempre miró con preocupación. Pero ante la evidente próxima conquista del derecho, el jefe de gobierno adoptó una posición astuta frente a algo que no podrá detener y que él mismo reconoció que es “inevitable”. Mientras la UCR y el FpV digan que no, Macri va poder decir que sí sin que la ley se ponga en tratamiento y así no pelearse realmente con nadie.
El congreso de la nación, está, una vez más, corriendo detrás de la justicia; en este caso rehén de la corporación religiosa que presiona a los legisladores por fuera de la visibilidad pública subordinando así a las instituciones civiles a los intereses y dogmas de una minoría fundamentalista.
Pero no bajamos los brazos; queremos que el órgano máximo de nuestra representación como ciudadanos se expida, queremos instituciones para todos y todas, instituciones que no sean obsoletas para grandes franjas de población. La sentencia de una jueza es sin duda algo muy importante, sobre todo cuando reconoce que el derecho al casamiento es para todos y todas sin distinción de sexo u orientación sexual. ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar a que el congreso y la política se hagan cargo? Pero las causas de la diversidad son una cuestión política de primer que no debieran estar libradas a la administración. Al declarar la inconstitucionalidad de dichos artículos, Seijas le da status jurídico a lo que ya sabíamos con tristeza: que muchos legisladores no están a la altura de nuestra constitución, que el poder judicial está a la izquierda del congreso.
8 comentarios:
Excelente post!
No creo que todo el poder judicila está a la izquierda del congreso pero por suerte esta jueza al menos, sí lo está.
Ojalá los diputados reaccionen al menos por conveniencia política. Fortalecería mucho la democracia y a la política en nuestro país que salga la ley sin necesidad de apelar a la justicia.
Muy astuto Macri, una buena jugada sin costos demasiados altos.
Saludos.
Bien Mauri, se humaniza en una semana en donde su familia dirime las cuestiones a los balazos.
Buen post
Hay más novedades al respecto? Se apeló el fallo?
MAD: Es cierto, el poder judicial es, ejem, un poquito reaccionario, pero déjeme echar un poquito de nafta sólo por esta vez.
Mauri estuvo vivo, porque se da cuenta que abrir otro frente en una cuestión que tiene una presión social que no va a tardar mucho tiempo más en instalarse, le resta. Y mientras la ley no llega al recinto, él nos dedica felicidad mienttras sus diputados guardan su voto en contra.
Lo que pude leer hoy es que sacaron turno para el 1 de diciembre. Habia el rumor de que apeló un fiscal de otra jurisdicción, pero no leí nada todavía que me lo confirme.
Independientemente de los pasos legales que se están dando, creo que ya hay que festejar el tratamiento del tema en la agenda pública. Eso es ya una victoria.
Saludos
¿Por qué Macri apoya el matrimonio gay? Por estrategia política: es la derecha que para lavarse la cara em el peor momento de su gestión, sostiene una demanda histórica de los movimientos sociosexuales... qué despiste el oficialismo, por qué transan con estas cosas. Hay un libro muy hermoso, fundante de la literatura queer, que se llama "Este puente mi espalda". Ese título no deja de venírseme a la cabeza cada vez que pienso sobre las espaldas de quién se construyen ciertos consensos... saludos gente
alegrémmonos por lo que vamos logrando, son grandes pasos
Realmente un giro: de tratarnos de enfermos nos desea felicidad y termina de instalar el tema en el centro de la escena. No sé si es consciente de la mano que nos está dando. Porque despuès del casamiento y de la ley de identidad de género, vamos por la educación.
más que preocuparnos por qué macri apoya el matrimonio gay nos cabe preocuparnos por qué el FPV no lo hace... estamos buscando la paja en el ojo ajeno... y nosotros tenemos todas las pestañas de paja.
Publicar un comentario en la entrada