viernes 10 de julio de 2009

Tócala otra vez, Sam


POR MAD

Muchas son los análisis y reflexiones post elecciones. Pero detengámonos en un dato al cual se le prestó poca atención. Nito Artaza fue electo senador nacional por Corrientes por el 35% de los votos, después de que en la última elección en que se presentó por la UCR Capital en octubre del 2007, sacara aproximadamente el 5% de los votos del caudal electoral y después de no haber podido ganar ni una interna en la UCR porteña. Impresionante hazaña la del cómico! Nos preguntamos como logró Nito para lograr semejante acompañamiento en su provincia natal de la noche a la mañana. Seguramente aquí cabe el concepto de mirada “porteño céntrica”, tan bien expuesto por Tiburón (h) en un post anterior.
Que país divino: ¡todo tipo de experimento político parece viable! Es un país democrático, generoso en la política, con oportunidades para casi todos. Sobre todo si esos todos son actores, automovilistas, motonáuticos, actrices, cineastas, empresarios, chacareros devenidos en empresarios de la soja y estancieros devenidos en analistas políticos.

Cuanta sabiduría la trasmitida por el inteligentísimo Tinelli (calificativo dicho sin ningún ánimo de sorna), al preguntarse en el derecho a réplica de Gran Cuñado cual era el verdadero, si la caricatura o el personaje. Es que todo está un tanto confundido. Nadie mejor que Tinelli para olfatear que la confusión acerca de la política es mayúscula. Y a río revuelto ganancia de pescadores ¿no? Hasta se dio el lujo de utilizar los mejores recursos del grandioso Tato llamando telefónicamente a políticos. Claro que lo aggiornó un poco incluyendo llamados a productores, futbolistas, etc. Tato se revolvería en su tumba si viera esto. Ni hablar de Discépolo que estará pensando que Cambalache se prolongó hasta al siglo XXI.
Más explícito fue De Narváez diciendo que no vino a la política a hacer política. ¿A qué vino entonces? No nos cabe duda que a hacer política. La suya. La de Macri. La de Grondona. La de Biolcati. La de Bergoglio. La de Clarín.

Finalmente ganó ese relato, la antipolítica como forma de hacer política, política de derecha, claro está. Estas elecciones las ganó Clarín y no en el sentido particular del grupo multimedia de poder concentrado más grande en nuestro país, sino en tanto estructura de poder. Clarín en tanto que es el que representa y expresa más acabadamente (porque lo hace a toda hora, por varios medios y para millones de personas), un discurso, un relato muy civilizado, una mirada, una posición, llámenlo como quieran, de la política y de la vida misma. Como señala Feinmann en la nota de Página12 del domingo pasado en contratapa refiriéndose a los medios “…se dedican a colonizar la subjetividad de los demás, a apropiársela”.
Ganó entonces la política que, según ellos, es puro consenso, que no es conflicto de intereses. Y claro cuando los intereses son más o menos los mismos puede haber consensos. Lo lograron.

La UIA se tranquilizó porque, según un titular de Clarín, al perder el loquito se disipaban “los fantasmas de las estatizaciones”. Y ahora van por más: acuerdo parlamentario por suspender los superpoderes, modificar el Consejo de la Magistratura y de paso eliminar de retenciones. Las corporaciones industriales y agropecuarias ya están hablando desembozadamente de la necesidad de revisar el tipo cambiario. Tinelli festeja con Unión Pro en estudios. Cobos señala que hasta el 2011 el país va a estar en permanente conflicto. Lole le da una semana a la Presidenta para que reaccione. Y hasta volvió el Cabezón para ordenar el PJ. Todo a la cancha y todo vale para terminar con este gobierno.

En lo que parece que la oposición no se pone de acuerdo, es en la ley de ingreso ciudadano. De la distribución del ingreso hablan todos, pero de las causas de la desigualdad muy pocos. No es lo mismo decir que hay que mejorar la distribución del ingreso, que puede ser una republicana consigna vacía, a decir que si unos se llevan mucho más es porque otros se llevan menos, mucho menos o nada. El tratamiento de una ley de ingreso ciudadano hoy es fundamental, pero recordemos que no deja de ser una política compensatoria. Aunque parezca políticamente incorrecto decirlo, hay que recordar que compensa desigualdades sociales como las puede compensar cualquier programa asistencial. Pero las compensa mejor y más abarcativamente.
Está muy bien lo del “blindaje social” que plantea Martín Sabatella que (aunque aun no explicó en que consiste), uno puede imaginar trataría de evitar que los que están en los bordes se caigan. Por eso el ingreso ciudadano debería ser tema de agenda pública. Porque repara y evita mayor deterioro, pero no modifica la matriz distributiva. Pero algunos ni siquiera de compensaciones quieren discutir.

A diferencia de Solanas, en la semana post eleccionaria Sabatella se manifestó preocupado por el avance de la derecha. Pino Solanas, como nuevo referente estelar de la centroizquierda, olvidó decirlo aunque se esforzó una y otra vez en remarcar que preservarán la identidad del espacio de Proyecto Sur. Si las identidades se conforman también en oposición a otros, parece que esos otros están expresados sólo por el gobierno y no por De Narváez, Macri y compañía.
Si Binner quiere capitalizar algo del espacio de centroizquierda que vería con buenos ojos su candidatura en el 2011, tendrá que repensar su alianza con el Acuerdo Cívico, no sea cosa que termine de candidato a vicepresidente en una fórmula encabezada por Cobos.

La evaluación de las elecciones aunque los incluye, no solo se trata de números. Puede haber tantas interpretaciones de porcentajes como interpretadores. Miradas de quien ganó a nivel nacional y local en porcentajes, en cantidad de diputados, senadores o concejales ganados y perdidos, composición final del próximo parlamento a partir del 10 de diciembre, si los oficialismos perdieron, cuanto en cada caso, comparaciones infinitas por años.
Circunscribiéndonos a una lectura más política y cualitativa de los resultados, sencillamente fue una derrota. Como dice Martín en “Por muy poquito”. Un retroceso que comenzó hace ya más un año. También por errores y limitaciones de los K y de todos aquellos que coincidíamos con gran parte de sus políticas de Estado. Pero también porque lo de enfrente era más fuerte de lo que parecía.
De ahora en más, por ahora interrogantes. Por ahora bastante confusión y cambios de gabinete poco sustantivos o al menos demasiado coyunturalistas.

Está claro como dice Mendieta, que las intersecciones de conjuntos se achican. Pero son esas las que habrá que buscar para agrandarlas o construirlas.

En este marco, no se pueden soslayar dos cuestiones básicas. Una, que la política como cualquier disputa de poder se trata de una correlación de fuerzas. Otra que cualquier espacio político, partido o referente son herramientas para llevar adelante un conjunto de ideas. Se trata de pensar cuales son las mejores herramientas que ayuden a acumular en un polo de la correlación de fuerzas en un momento histórico determinado. El kirchnerismo fue (¿es?) una herramienta privilegiada por el lugar en que ubicó su discurso, la política y algunas importantes política públicas. Y sufrió una derrota. ¿Néstor? No. Ese proceso de acumulación que se vino dando, al menos hasta la 125. Tal vez antes.Habrá que remontarlo, una vez más. Desde la militancia. Como siempre, como tantas veces, haciendo lo posible para trabajar juntos, sin sectarismos. Para evitar que se instale un nuevo ciclo de la derecha en el gobierno.

4 comentarios:

Eva Row dijo...

Muy bueno

Jose barrita dijo...

Muy bueno MAD...
Un poco dark como siempre... pero a los que somos fans de L.A.S nos va esa onda.

abrazo, che

mad dijo...

Gracias por los comentarios.
Sí, es cierto me salen medio dark pese a que no es exactamente mi estado anímico.
Saludos.

Bruno Bimbi dijo...

Muy bueno, compañera!!